Atlas del Fin del mundo

Una querida amiga me mandó esta liga a un proyecto maravilloso  que les recomiendo se tomen el tiempo de explorar. Se trata de un trabajo realizado por el Departamento de Arquitectura de Paisaje de la Universidad de Pensilvania (UPenn) Richard Weller, Claire Hoch y Chieh Huang. Donde nos muestran el “Atlas del fin del mundo” (ojo no se alarmen no se refiere a terremotos ni cataclismos, sino a que es un análisis  del estado del uso de la tierra y la urbanización en las bio-regiones más amenazadas de la Tierra. Los autores miden la cantidad de áreas protegidas a través de 36 zonas de peligro de biodiversidad en comparación con los objetivos de las Naciones Unidas para el 2020; e identifican hacia dónde se desarrollará el futuro crecimiento urbano en estos territorios y cómo impactará a las especies amenazadas.

La sección de MAPAS MUNDI muestra 44 mapas temáticos relacionados con el tema general de la biodiversidad global en la época del antropoceno

De hecho esta sección toca un punto muy importante en términos de representación espacial que parte de la reflexión en el debate de la proyección cartográfica, el cuál puede parecer anticuado ya que el retratar un mundo dinámico en una imagen bidimensional estática es en sí un concepto antes preocupaba más a los creadores de los mapas. Sin embargo, hay que observar que cada mapa que se genera hoy, está desfasado desde el mismo momento de su creación, y a medida que avanzamos en una era de nuevas tecnologías como:

  1. los sistemas de posicionamiento global (GPS)
  2. la teledetección a partir de sensores remotos
  3. la visualización en tiempo real
  4. la creciente capacidad para transmitir datos a computadoras personales de manera económica

El viejo problema de la distorsión de los mapas bidimensionales se vuelve relativo y a lo que debemos prestar atención es que el futuro de la cartografía – lo que los autores llaman cartografía ecológica – no radica en imágenes bidimensionales estáticas sino en el flujo temporal de la visualización como tal y el poder transmitirlos en medios web, que es el objetivo final que quieren alacanzar a travez de la plataforma al rastrear la evolución de estas zonas activas de todas las 867 ecoregiones del planeta en tiempo real.

Otra sección que vale la pena revisar, es la de DATASCAPES que muestra 11 visualizaciones diseñadas para entender cantidades que de otro modo son difíciles de comprender, como en el caso de las emisiones de carbono, el crecimiento urbano, la producción de alimentos. Me encantaría pensar algo así, pero con datos de America Latina.

La sección de FACTS and DATA  explica los dos índices de rendimiento utilizados por los autores: el primero ofrece el ranking estadístico de las 142 naciones que presiden estas zonas activas biológicas del mundo. Este índice ubica a estas naciones en función de: niveles de corrupción, desempeño ambiental, estado de planificación de la biodiversidad y su biocapacidad nacional en relación con la huella ecológica. El segundo ofrece un rápida estadística del rendimiento de cada zona en cuanto al alcance de los objetivos de la ONU y el número de ciudades de cada zona que de acuerdo a su análisis,  están en peligro de impactar la biodiversidad.

México aparece en el lugar #41 de corrupción con un 95 de 168, junto con Armenia y Filipinas y un índice ambiental de desempeño de 67/180, con un plan de biodiversidad nacional del año 2000 y evidencia de uso espacial de dicho plan. Con una Biodiversidad de 1.3 y huella ecológica de 2.9, ocupando 3 zonas activas y la de Mesoamérica abarca 31/31 ciudades.

world-map-seismic_winkel3-01

Earthquakes (magnitude)

< 5.0 >>>>> 9.0
  Volcanoes 1,540 from the
Holocene Period (past 10,000 years)

Age of the Ocean’s Lithosphere
0 >>>>>> 280 million years
  Zonas activas

Termino con este mapa del sistema terrestre determinado por la litosfera de las 7 grandes placas tectónicas que tienen un promedio de 100 kilómetros de espesor y que continuamente están empujando hacia arriba las cadenas montañosas y envuelven los suelos del océano en lava. A lo largo de miles de millones de años, conforme  la tierra se enfría lentamente, estas fuerzas han formado la topografía terrestre y la batimetría marina, que moldea el clima, la distribución de las especies y finalmente la cultura humana de nuestro planeta.

Finalmente esta investigación tiene tres grandes hallazgos: el primero es que la mayoría de las ecorregiones de las zonas activas están muy por debajo de los objetivos de las ONU para 2020 en materia de tierras protegidas; el segundo, se proyecta que casi todas las ciudades de las zonas activas seguirá extendiéndose de manera no reglamentada hacia los hábitats más valiosos del mundo; y por último, sólo un pequeño número de las 196 naciones que son parte en el CDB aparentan una escala apropiada de planificación del uso de la tierra que ayudaría a conciliar los valores internacionales imperativos en la conservación con la economía local.

Richard J. Weller, “Atlas for the End?” in Richard J. Weller, Claire Hoch, and Chieh Huang, Atlas for the End of the World (2017), http://atlas-for-the-end-of-the-world.com.

Advertisements

Del dato, al sistema

Les comparto este magnifico post de Jer Thorp, quien habla de tomar un enfoque sistémico para el diseño de visualización de datos, que no sólo permite resolver los problemas de manera más eficiente, sino nos ayuda a reflexionar sobre como los datos afectan  nuestra vida cotidiana.

In the fall of 2009, I wrote a pair of algorithms to place nearly 3,000 names on the 9/11 memorial in Manhattan. The crux of the problem was to design a layout for the names that allowed for what the memorial designers called ‘meaningful adjacencies’. These were requests made by next-of-kin for their family members to appear on the memorial next to — or as close as possible to — other victims. Siblings, mothers and daughters, business partners, co-workers, these connections represented deep affinities in the real world. There were nearly 1,400 of these adjacencies that a layout of the names would ideally honour.

In December of that year, I flew to New York to meet with some of the project’s stakeholders and to present the results of the algorithms that I’d developed. I came into the meeting disheveled and nervous. Disheveled because I’d flown into La Guardia that morning, having spent much of the plane ride revising and re-revising my presentation. Nervous because I had found out the day before that another team had also been working on the layout problem; a group of financial analysts (‘quants’) who almost certainly all had at least one PhD.

It must’ve been a strange sight. A small army of besuited financial professionals, across the table from a long-haired artist from Canada with an old, broken laptop. The quants went first: they’d run permutation after permutation on their server clusters, and they were confident they’d found the optimal solution for the adjacencies: a maximum about 93 percent of them could be satisfied. They’d asked to speak first because they wanted to ‘save us all some time’, since they knew, mathematically, that they had found the most highly optimized solution.

It was a persuasive argument. I let them finish, then I turned my laptop around on the table to show them a layout that I’d generated about a week before — one that was 99.99% solved.

The lesson here is not ‘don’t get a math PhD’. Nor is it (specifically) ‘hire a long-haired data artist from Canada’. The lesson is to not look just at the data, but at the entire system that the data is a part of. Taking a systems approach to data thinking allows you not only to solve problems more efficiently, but to more deeply understand (and critique) the data machinery that ubiquitously affects our day-to-day lives.

An over-simplified and dangerously reductive diagram of a data system might look like this:

Collection → Computation → Representation

Whenever you look at data — as a spreadsheet or database view or a visualization, you are looking at an artifact of such a system. What this diagram doesn’t capture is the immense branching of choice that happens at each step along the way. As you make each decision — to omit a row of data, or to implement a particular database structure or to use a specific colour palette you are treading down a path through this wild, tall grass of possibility. It will be tempting to look back and see your trail as the only one that you could have taken, but in reality a slightly divergent you who’d made slightly divergent choices might have ended up somewhere altogether different. To think in data systems is to consider all three of these stages at once, but for now let’s look at them one at a time.

Collection

Any path through a data system starts with collection. As data are artifacts of measurement, they are beholden to the processes by which we measure. This means that by the time you look at your .CSV or your .JSON feed or your Excel graph, it has already been molded by the methodologies, constraints, and omissions of the act of collection and recording.

The most obvious thing that can go wrong at the start of a data system is error, which is rife in data collection. Consider the medical field: A 2012 study of a set of prestigious East Coast hospitals found that only 3% of clocks in hospital devices were set correctly, meaning that any data carrying a timestamp was fundamentally incorrect. In 2013, researchers in India analyzed results from the humbly analogue blood pressure cuff in hospitals and clinics and found the devices carried calibration errors in the range of 10% across the board.

These kinds of measurement errors are pervasive, inside of hospitals and out. Errors may be unintended, the results of mis-calibrated sensors, poorly worded surveys, or uncounted ballots. They can also be deliberate, stemming from purposeful omissions or applications of heavy-handed filters or conveniently beneficial calibrations.

Going further back from how the data is collected, you should also ask why — or why not. Artist and data researcher Mimi Ohuoha, whose practice focuses on missing data, tells us that the very decision of what to collect or what not to collect is political. “For every dataset where there’s an impetus for someone not to collect”, she writes, “there’s a group of people who would benefit from its presence”. Onuoha neatly distilled the importance of understanding collection to the understanding of a data system as a whole in her recent talk at the Eyeo Festival in Minneapolis: “If you haven’t considered the collection process”, she stated neatly, “you haven’t considered the data.”

Computation

After collection, data is almost certainly bound to be computed upon. It may be rounded up or down, truncated, filtered, scaled or edited. Very often it’ll be fed into some kind of algorithmic machinery, meant to classify it into meaningful categories, to detect a pattern, or to predict what future data points from the same system might look like. We’ve seen over the last few years that these algorithms can carry tremendous bias and wield alarming amounts of power. But this isn’t another essay about algorithmic bias. There are many other aspects of computation that should considered when taking the measure of a data system.

In Jacob Harris’s 2015 essay Consider the Boolean, he writes about how seemingly inconsequential coding decisions can have extraordinarily impact on the stories our data might ultimately tell. Harris proposes that the harsh true-false logic of computation and the ‘ideal views’ of data that we endeavour to create with code are often insufficient to represent the ‘murky reality the data is trying to describe’. Importantly, he underlines the fact that while computational bias can come from big decisions, it can also come from small ones. While we urgently need to be critical of the way we our author machine learning systems, we also need to pay attention to the impact of procedural minutiae — like wether we’re storing a data point as a boolean or a string.

Representation

As you’ve seen, the processes of collection and computation are rampant with decision points, each of which can greatly increase or greatly limit the ways in which our data systems function. When we reach the representation stage, and begin to decide how our data might tell its story to humans, possibility space goes critical. Each time you pick a chart type or colour palette or a line weight or an axis label, you’re trimming the possibility space of communication. Even before that, the choice of a medium for representation has already had a predestinatory effect. A web page, a gatefold print, a bronze parapet — each of these media is embedded with its own special opportunities, and its own unavoidable constraints.

Whatever the medium, many of the points that Mimi Onuoha makes about collection can be mapped directly to visualization: questions about what is shown in a visualization and how it is shown must be paired with questions about what isn’t shown and why someone has chosen not to show it. In a quest to avoid the daunting spectre of bias, data visualization practitioners often style themselves as apolitical. However, the very process of visualization is necessarily a political one; as I’ve said for years to my students at NYU, the true medium of data visualization is not color or shape; it’s the decision.

By being mindful of the decisions we’re making when we’re authoring visualizations we can make better work; by seeing these decisions in work made by others we can be more usefully critical of the data media that we consume.

Mapeando La República de las cartas

Hace mucho que no publico en el blog, pues me encuentro haciendo una estancia de investigación doctoral que tiene que ver con el estudio de los mapas y su agencia.  Me encuentro que casi siempre que necesito poner orden a mis pensamientos recurro a los gráficos informativos que me ayudan a entender. Es decir que una simple lista de palabras, un arreglo de conceptos en una hoja de papel, o algo mas sofisticado como un guión ilustrado, finalmente son maneras de hacer visible la información y eso me ayuda a pensar.

Para estudiar al mapa como una representación esquemática de un territorio, me centro en entender su evolución histórica y sobretodo el cómo se han utilizado y producido estos artefactos informativos y su influencia en sociedad y el imaginario cultural.
Por lo que hace algunos meses,  me topé con este proyecto de mapas interactivos que Dan Edelstein y su equipo de la Universidad de Stanford realizaron en 2010 dentro del marco de la iniciativa “Electronic Enlightenment Project” tomando la base de datos de la Universidad de Oxford y llamaron El Mapeo de La República de las cartas” 

Lo que destaco de este proyecto que a continuación explicaré, es la elaboración de cartografía temática que involucra a los mapas cuyo propósito general va más allá de la referencia de una locación particular a explorar la posibilidad de expresar los atributos espaciales de datos sociales y científicos. Digamos que los mapas temáticos tienen como objetivo es la representación gráfica de fenómenos espaciales y sus relaciones en todo lo que afecta al espacio geográfico, así como su transformación en símbolos. Por ejemplo hablamos de mapas del clima, de la población, la temperatura que pueden ser fenómenos difíciles de visualizar e imaginar.

Diseñar una visualización de esta índole es una tarea compleja ya que requiere que la persona quien interpreta el dato, sea capaz de entender como se distribuye un fenómeno particular en el espacio o tiempo y e identificar las características estructurales de esa distribución.

Los autores de La República de las cartas  han hecho un excelente trabajo explicando como analizar visualizaciones de este tipo utilizando el caso de Voltaire.

El objetivo de este caso, los autores comunican sus hallazgos que pretenden caracterizar la correspondencia epistolar de Voltaire en el marco de la red que los principales autores mantuvieron durante el movimiento de La Ilustración.

Comenzaron por hacerse algunas preguntas:

  1. ¿Cuál es la distribución cartográfica de las cartas de Voltaire?

  2. La correspondencia que los autores mantuvieron en ese entonces ¿Tenderían a ser más cosmopolitas o más nacionales?  Los estudios preliminares sugieren que la red era más nacional
  3. En el caso de ser mas nacionales ¿cuánto tiempo le tomaría a esa red transformarse en una red verdaderamente global?. Probablemente un imperio.

  4. ¿Cuál es el papel de la correspondencia regional de Voltaire en la base de datos? Bastante amplio.

  5. ¿Cuáles son los puntos álgidos dentro de esta República? Para Voltaire, Inglaterra.

También querían descubrir el “maquillaje social” de la época y se hacían otro tipo de preguntas, como:

  1. ¿A quienes les escribía más y quiénes le contestaban?.
  2. ¿A quien daba preferencia? y ¿Cuáles eran sus camps de ocupación o rango social? ¿Como era el contexto de esa época?

En este proyecto se demuestra que los datos que muestran los mapas pueden interpretarse de manera cualitativa, – es decir describen ciertas características de la situación de un grupo de datos nominales que después el lector puede relacionar con datos de cantidad o información cuantitativa y descubrir hallazgos de gran valor.  Pero lo que más me atrae es que para dar una explicación los autores utilizan otros recursos infográficos además del mapa.

Voltaire1
Figura 1.0 Captura de pantalal de la Infografía de la correspondencia de Volatire entre 1755 y 1770
Sólo se muestran las cartas que tienen la información del lugar completa. Datos cortesía de Electronic Enlightenment Project, Universidad de Oxford tomada de Dan Edelstein et al. 2010.


La correspondencia de Voltaire
A pesar de existir 19,000 cartas en la correspondencia de Voltaire, sólo se tienen datos de localización del remitente y el destinatario de un 10%. De alguna manera este mapa resulta engañoso, ya que el 90% de las cartas de la base de datos no se muestran, y se ha estimado que otro 50% de sus cartas no se han pasado aún a la base de datos. Pero si estudiamos a los corresponsales de Voltaire, se ha podido demostrar que la distribución cartográfica es en realidad bastante representativa.

Los autores destacan ciertos aspectos clave para hacer análisis de redes a partir de la visualización de datos espacio temporales.

La Comparación entre la correspondencia de Locke y Voltaire
Una de las primeras sugerencias que se recoge a partir de las visualización de esta redes de de correspondencia de la Ilustración, es que los autores resultan menos cosmopolitas de lo que aparentaban ser. Sin embrago, a pesar de que los datos están fuertemente concentrados en el área anglo-holandesa, la red de Locke por ejemplo, se extendía mucho más lejos, que la de Voltaire, ya que iba a parar a las colonias americanas y a la India.

Nota de autora: Pensemos primero como se define el concepto de “cosmopolita” los autores lo parecen  relacionar con la cantidad de distancia recorrida por la  misiva hacia distintos países, y ven una relación proporcional con la variable distancia y numero de países alcanzados, si esta es mayor, entonces hay un alto grado de cosmopolitización.

El Rango: Una variable de las redes de correspondencia
Distintas gamas se pueden analizar pensando de manera analógica con las redes ferroviarias, ya que estas tienden a dividirse o clasificarse como: regionales, interurbanas e internacionales, cada una de las cuales sirve a un propósito y una clientela diferentes. Por supuesto, ninguna de estas dimensiones son mutuamente excluyentes. Una red de correspondencia puede ser tanto global como regional, nacional y cosmopolita. Pero el resultado del análisis del estudio arroja mayor concentración en redes nacionales que en cosmopolitas o globales.

La Configuración: Una variable estructural de redes de correspondencia
Los autores destacan tres configuraciones principales: las axiales, arteriales y radiales

La configuración axial indica que alguien está escribiendo muchas cartas a muchas personas desde un lugar; normalmente, este lugar es una ciudad capital. En una configuración arterial, la mayoría de la correspondencia se produce siguiendo trayectorias importantes o “carreteras”. Cuando miras una red durante un período de tiempo prolongado, se tiende a exhibir una forma de paralelogramo, que describe la situación de escribir en un lugar mientras se viaja.

Axial_Network
Fig. 2.0. Imagen de redes axiales. CB Insights: (2015) “Where are large Media/Publication Firms Investing today tomada de Big Media Investment Trends

La configuración radial es la más cercana a la distribución ideal (o idealizada) en el trabajo de La República de las cartas ya que en general, sugiere que el corresponsal principal está escribiendo  pocas cartas a muchos individuos en muchos lugares. A veces se puede encontrar una configuración radial combinada con otra: por ejemplo, la red de correspondencia de Voltaire presenta una estructura axial y radial a la vez. (Ver Fig 3.0).

Voltaire2
Figura 3.0. Muestra la correspondencia de Locke en azul y en amarillo la de Voltaire
Sólo se muestran las cartas que tienen la información de lugar completa. Datos cortesía de Electronic Enlightenment Project, Universidad de Oxford tomada de Dan Edelstein et al. 2010.

La configuración radial es la más cercana a la distribución ideal (o idealizada) en el trabajo de la República de las cartas, ya que en general, sugiere que el corresponsal principal está escribiendo unas pocas cartas a muchos individuos en muchos lugares. A veces se puede encontrar una configuración radial combinada con otra: por ejemplo, la red de correspondencia de Voltaire presenta una estructura axial y radial. (Ver Fig 3.0).

Separando por temáticas y por la nacionalidad de los corresponsales
Aunque los datos de localización de toda la obra epistolar de Voltaire no están completos, se tienen buenos datos sobre sus corresponsales. Como se esperaba, la gran mayoría de ellos, el 70% son franceses, y una proporción similar de documentos se dirigen o vienen de  franceses. También se puede observar que los corresponsales ingleses igualaban en número a los alemanes o italianos, sin embrago Voltaire intercambiaba mucho menos cartas entre los británicos. (8 veces menos cartas con los corresponsales ingleses que con alemanes, por ejemplo).

Voltaire3
Figura 4.0 Desglose del total de la correspondencia de Voltaire por nacionalidad tomada de Dan Edelstein et al. 2010.

En la Figura 5.0 podemos apreciar una visualización de flujo de las correspondencia de Voltaire, donde se puede ver la el género del corresponsal, la nacionalidad por proporción y la ocupación o sector que del corresponsal así como la distribución de la producción total de cartas durante toda su vida. A lo largo de su larga vida, Voltaire continuamente mantuvo contacto con sus viejos amigos en París, muchos de los cuales habían ascendido a importantes posiciones de poder.

Voltaire4
Figura 6.0 Visualización de flujos tomada de Dan Edelstein et al. 2010.

La correspondencia británica
Una característica interesante de las cartas británicas de Voltaire es que sólo hay dos hombres con quienes el filósofo mantuvo un intercambio (relativamente) intenso. Everard Fawkener, un amigo de fechas anteriores a su exilio en Inglaterra ya quien dedica su tragedia Zaire. Fawkener intercambió hasta 23 cartas con Voltaire durante quince años, mientras que la correspondencia con George Keate dejó 38 cartas intercambiadas en el curso de veintiún años. Estos dos números juntos representan un tercio de todas las cartas británicas de Voltaire. Se podría decir que la relación epistolar de Voltaire con las grandes mentes contemporáneas inglesas es bastante insignificante: sólo escribió tres cartas a Jonathan Swift y dos a el poeta Alexander Pope, durante su exilio en Inglaterra. Después de su regreso a Francia, Voltaire no parece haber mantenido correspondencia con ningún inglés hasta 1763.

Análisis contextual
Para analizar el contexto social y la posición jerárquica de los corresponsales de Voltaire, los autores hacen una clasificación por el medio de transmisión de la información y el campo al que pertenece cada corresponsal  (permitiendo que cada corresponsal pertenezca hasta a tres campos distintos). Como esperábamos, gran parte de ellos formaban parte de la “élite social” o minoría selecta de la época. Pero para la sorpresa de los creadores de la visualización, aparecieron un gran número de funcionarios de estado – una indicación de la estrecha relación entre el movimiento de la Ilustración y el poder del Estado.

Finalmente los autores hacen una reflexión característica de la visualización de datos contemporánea, que se pueden comparar datos que aparentemente no tienen ninguna relación directa o física. Por ejemplo, ellos notan que a pesar de no tener ningún rastro epistolar documentado entre Benjamin Franklin y Voltaire, encuentran que los dos hombres tenían algunos corresponsales en común

Benj_Frank_Voltaire
Fig. 7.0 Corresponsales en común de Benjamin Franklin y Voltaire

Bibliografía y Referencias 

Edelstein, D. (2010) Voltaire and The Enlightenment en Mapping The Republic of Letters, Stanford University. recuperado de http://republicofletters.stanford.edu/casestudies/voltaire.html el 20 de mayo 2017.

Imagen de redes axiales. CB Insights: (2015) “Where are large Media/Publication Firms Investing today tomada de Big Media Investment Trends en: https://www.cbinsights.com/blog/big-media-startup-investments/

Atando cabos en términos de visualización y Cognición

Les dejo mi presentación del seminario de REMO del pasado miércoles,  sobre un artículo de Bruno Latour del 1986 donde nos plantea prestara atención en los dibujos, diagramas  o dispositivos que surgen a partir de la practica científica que dirigen la manera en que la información se transforma en inscripciones.

Estos artefactos que él llama móviles inmutables son los que permiten la movilización de recursos informativos a través del espacio tiempo y como a partir de ellos podemos entendernos entre disciplinas.

Latour, B. (1986). Visualisation and Cognition: Drawing Things Together. In Knowledge and Society Studies in the Sociology of Culture Past and Present, 6 (0), 1-40. Greenwich, CT: Jai Press.

Infografía de lo clásicos de la Sociología

Ahora que estoy adentrándome al estudio de las Sociología, con gran interés noto que ciertas filosofías, metodologías y teorías que damos por sentadas en el diseño, vienen de grandes pensadores y escuelas con mucha tradición, sobretodo mucha reflexión y producción de obras que son como semillas que se han encargado de germinar en la mente de otros pensadores.
Así es que con el propósito de obtener un entendimiento de la teoría sociológica y la relación de las ideas de los grandes sociólogos modernos con el contexto histórico de sus obras, así como la influencias de ese pensamiento, tomé la clase de Teoría Social con el Dr. Jorge Galindo en el posgrado de Ciencias Sociales y Humanidades en la UAM Cuajimalpa, e inspirada en el trabajo de la ilustradora Wendy Macnaughton, realicé apuntes visuales en cada clase con mi tableta, (iPad) en el programa Adobe Ideas) y después sinteticé esta información en Adobe Illustrator, dando como resultado la version 1.0 de esta visualización.

La infografía que presento a continuación, muestra una linea de tiempo en 4 colores de las principales corrientes de pensamiento destacadas dentro de la clase: El Positivismo, Marxismo, Funcionalismo-Estructuralista y Propuestas Alternativas. La intensidad del color muestra como e apogeo de dicha forma de pensamiento, mientras que cuando el color se atenúa, significa que va perdiendo fuerza o vigencia dicha corriente. En cada carril se muestra eventos representativos y como si fueran lineas de las estaciones del Metro, estas desembocan en cada autor. Por otro lado, analizo las influencias de pensadores y filósofos de cada autor y en los escritos a mano alzada trato de mostrar un resumen de lo comentado en clase y las lecturas que hicimos, así como sus obras mas destacadas y algunos diagramas sintéticos, expuestos en la clase.

Me hubiera gustado agregar mas material de mis notas, pero es difícil ya que fue un trabajo de un trimestre completo de una maravillosa y muy recomendable clase.

Proceso

Como todo gráfico informativo el objetivo es la eficacia comunicativa es decir que contempla que una persona o usuario, utilice la información por lo que el proceso involucra una primera etapa de recopilación de datos, codificación visuo-textual y por el otro ese usuario debe decodificar la información e interpretarla.

lt_los-clasicos_v1-0_150
Infografía Los clásicos de la Sociología v1.0 por Nora Morales 

Por lo que, es de extrema importancia, validar esta información que comparto hoy con ustedes de la primera versión (1.0), misma que a su vez está siendo revisada y espero tener una segunda versión muy pronto. Esta versión será utilizada como material de apoyo para los alumnos de licenciatura de Ciencias sociales y por supuesto me gustaría saber que piensan de ella y como la mejorarían, se aceptan sugerencias y observaciones para una segunda y posiblemente, tercera versión. Planeo una publicación impresa para mediados de esta año ya validada como material de apoyo. (les aviso a los interesados).

Creo que este de  ejercicio de participación del diseño de información nos puede permitir  reflexionar y explorar distintas corrientes del pensamiento, desde una perspectiva interdisciplinaria. Para los que formaron parte de la clase les puede ayudar como un soporte gráfico para recordar los contenidos de la clase y  para los que no formaron parte de ella, es una invitación a echar un vistazo a lo que ocurrió en el trimestre de otoño del 2016. Pero todos están invitados a mantener un diálogo a partir de este medio.

Me despido con una definición de Alberto Cairo sobre  la visualización de la información:

“La visualización de la información es una tecnología plural, que consiste en transformar los datos en información semántica, por medio de una sintaxis de fronteras imprecisas y en constante evolución, basada en la conjunción de signos de naturaleza figurativa y otros de naturaleza abstracta”.  (Cairo

Como fuentes de información además de el profesor de la clase, me apoyé de estos textos:

Joas, H., Knöbl, W., & Skinner, A. (2009). Social theory: twenty introductory lectures. Cambridge, UK ; New York: Cambridge University Press.
Thorpe, C. (2016). El libro de la sociología. Tres Cantos, Madrid: Akal.
Bibliografía de esta entrada.
Cairo, A. (2011). El arte de lo funcional: infografía y visualización de información. Madrid: Alamut.

 

 

“Tomar Notas” no es transcribir, es sintetizar y para ello necesitas pensar

Justo ayer y anteayer, me dediqué a tomar Apuntes Visuales en el 2do Foro Académico de la Zona Poniente de la Ciudad de México, donde participamos más de cuatro instituciones de educación superior: La UAM, La IBERO, El CIDE y el ITESM, entre otros.

La tarea de la documentación fue ardua, pero recomendable, al final se expusieron las notas mientras se comentaban las conclusiones del evento y fue gratificante ver tus dibujos en pantalla. Una querida amiga puso un artículo de NPR en Facebook,  que me hizo reflexionar sobre mi labor y el cuál copio a continuación; El título del mismo se podría traducir a:“Atención estudiantes” dejen a un lado sus computadoras.

Lo más interesante de este artículo y si llegan a leer en las conclusiones, es que las nuevas tecnologías han evolucionando de tal manera que ahora es posible tomar apuntes, con un  lápiz de manera directa sobre la pantalla de nuestros dispositivos portátiles como pueden ver en las siguientes imágenes que tomó mi colega, Brenda Gracía.

14993506_10155953472652925_6126011465021542238_n

Me pregunto si esta modalidad, de alguna manera nos está  regresando a la actividad tradicional de tomar apuntes y si es así sirve igual para el experimento que explican en el articulo, por lo menos desde mi punto de vista, creo que la actividad es muy parecida y el nivel de concentración es el mismo al igual que el proceso. Ustedes que dicen?

14956539_10155953472462925_5700766102642771562_n

Bueno les dejo el artículo:

“Attention, Students: Put your Laptops away”

April 17, 20166:00 AM ET
Heard on Weekend Edition Sunday

As laptops become smaller and more ubiquitous, and with the advent of tablets, the idea of taking notes by hand just seems old-fashioned to many students today. Typing your notes is faster — which comes in handy when there’s a lot of information to take down. But it turns out there are still advantages to doing things the old-fashioned way.

For one thing, research shows that laptops and tablets have a tendency to be distracting — it’s so easy to click over to Facebook in that dull lecture. And a study has shown that the fact that you have to be slower when you take notes by hand is what makes it more useful in the long run.

In the study published in Psychological Science, Pam A. Mueller of Princeton University and Daniel M. Oppenheimer of the University of California, Los Angeles sought to test how note-taking by hand or by computer affects learning.

“When people type their notes, they have this tendency to try to take verbatim notes and write down as much of the lecture as they can,” Mueller tells NPR’s Rachel Martin. “The students who were taking longhand notes in our studies were forced to be more selective — because you can’t write as fast as you can type. And that extra processing of the material that they were doing benefited them.”

Mueller and Oppenheimer cited that note-taking can be categorized two ways: generative and nongenerative. Generative note-taking pertains to “summarizing, paraphrasing, concept mapping,” while nongenerative note-taking involves copying something verbatim.

And there are two hypotheses to why note-taking is beneficial in the first place. The first idea is called the encoding hypothesis, which says that when a person is taking notes, “the processing that occurs” will improve “learning and retention.” The second, called the external-storage hypothesis, is that you learn by being able to look back at your notes, or even the notes of other people.

Because people can type faster than they write, using a laptop will make people more likely to try to transcribe everything they’re hearing. So on the one hand, Mueller and Oppenheimer were faced with the question of whether the benefits of being able to look at your more complete, transcribed notes on a laptop outweigh the drawbacks of not processing that information. On the other hand, when writing longhand, you process the information better but have less to look back at.

For their first study, they took university students (the standard guinea pig of psychology) and showed them TED talks about various topics. Afterward, they found that the students who used laptops typed significantly more words than those who took notes by hand. When testing how well the students remembered information, the researchers found a key point of divergence in the type of question. For questions that asked students to simply remember facts, like dates, both groups did equally well. But for “conceptual-application” questions, such as, “How do Japan and Sweden differ in their approaches to equality within their societies?” the laptop users did “significantly worse.”

The same thing happened in the second study, even when they specifically told students using laptops to try to avoid writing things down verbatim. “Even when we told people they shouldn’t be taking these verbatim notes, they were not able to overcome that instinct,” Mueller says. The more words the students copied verbatim, the worse they performed on recall tests.

And to test the external-storage hypothesis, for the third study they gave students the opportunity to review their notes in between the lecture and test. The thinking is, if students have time to study their notes from their laptops, the fact that they typed more extensive notes than their longhand-writing peers could possibly help them perform better.

But the students taking notes by hand still performed better. “This is suggestive evidence that longhand notes may have superior external storage as well as superior encoding functions,” Mueller and Oppenheimer write.

Do studies like these mean wise college students will start migrating back to notebooks?

“I think it is a hard sell to get people to go back to pen and paper,” Mueller says. “But they are developing lots of technologies now like Livescribe and various stylus and tablet technologies that are getting better and better. And I think that will be sort of an easier sell to college students and people of that generation.”

la liga:

http://www.npr.org/2016/04/17/474525392/attention-students-put-your-laptops-away

Viviendas de bajo impacto energético

Hola a todos les dejo esta liga que le pasé a Clara sobre un proyecto de la renovación de una cabaña con el propósito de que lograr un bajo impacto energético ambiental. Pongan atención en los  factores que consideran para que describan las viviendas en su trabajo. Me parece que esta ficha puede ser una buena manera se sistematizar las viviendas de todos en en su observación.

1999 Tofte Project
Tofte Project
Location: Tofte, Minnesota, USA
Goals: Occupant health
Energy efficiency
Resource efficiency
Environmental responsibility

Sustainable renovation of a 1947 cabin

Features: 1. Ecosystem: 96% of site functional
2. Stormwater: 100% on-site rainwater
retained and filtered
3. Transportation: short walk to town
4. Potable water use: not measured
5. Energy: 43% annual savings achieved
compared to ASHRAE 90.1 1999
baseline calculated by DOE2
6. Renewable Energy: 97.5% of total annual
energy usage is generated on site
7. Green Materials: low LCA impact
Recycled content: cellulose insulation, copper roof
Certified wood: plywood, framing lumber
Salvaged wood: cabin siding reused on garage,
interior and exterior finish wood
8. C & D waste: 95% of project waste recycled
9. Daylighting: 100% daylighting primary light source
10. Natural Ventilation: 100% of building for 60% of year.
Awards: AIA Minnesota Honor Award 2001
AIA COTE Top Ten Green Projects 2002
www.tofteproject.info
webapps.acs.carleton.edu/voice/features.php3?id=204
Tofte Project Website
Carleton College Voice
Size: 90 m²
975 s.f.
Lot: 24281 m²
261360 s.f.
Type: Renovation

Single-family 2 Bedroom

Setting: Rural Market: High income
Energy Sources: Grid electricity
Grid-connected photovoltaics
Bottled gas
Grid-connected wind
Wood

http://sealevel.ca/lowimpact/housing/action.lasso?-Response=search05.lasso&ID=1512

Por otro lado les copio el sitio para que vean la manera en que comunican el proyecto, específicamente la le da luz que le comentaba a Clara.  (la liga de abajo ya sirve)

http://www.tofteproject.us/

tofte_website3

El proyecto se muestra en el libro de Sarah Nettleton”The Simple Home: The Luxury of Enough”

Por último les dejo el portafolio del grupo que realizó el storytelling del proyecto.

http://erickassel.com/works/tofte-project/

Imágenes estadísticas en la cultura visual de la Argentina moderna

Gracias a una recomendación que me hicieron en un seminario, me encontré con esta revista

Caiana Revista de Historia del Arte y Cultura visual Argentina.

En particular el artículo que ocupa el titulo de esta entrada realizado por Claudia Jorgelina Daniel, me pareció excelente se los dejo en la siguiente liga.

http://caiana.caia.org.ar/template/caiana.php?pag=articles/article_2.php&obj=157&vol=5

Que es lo que realmente esta causando el calentamiento global?

Tienen que ver esta excelente infografía interactiva realizada por Eric Roston y Blacki Mig liozzi de Bloomberg Business sobre el calentamiento global.

http://www.bloomberg.com/graphics/2015-whats-warming-the-world/

Timeline from Bloomberg
Timeline from Bloomberg

Si quieren saber más sobre la metodología los invito a escuchar el podcast #59 de Datastori.es

http://datastori.es/behind-the-scenes-of-whats-really-warming-the-world-with-the-bloomberg-team-ds59/