Unnumbered sparks fly through the sky, initiated by TED attendees

Visualización y otras ideas de arte digital

TED Blog

Outside the Vancouver Convention Centre, people gather to interact with Skies Painted with Unnumbered Sparks. Photo: Ema Peter Outside the Vancouver Convention Centre, people gather to interact with Skies Painted with Unnumbered Sparks. Photo: Ema Peter

“It looks like its holding up the clouds.” “It’s like a sky jelly fish.” “I love how the light moves across it along with the sound.”

These were some of the comments heard at TED2014 about Skies Painted with Unnumbered Sparks, a collaboration between sculptor Janet Echelman and data artist Aaron Koblin. This monumental sculpture stretched 745 feet, from the Vancouver Convention Centre where TED was held, over an open-air plaza on the edge of the city’s bay and up to the top of the Fairmont Waterfront hotel. Every night during the conference, dozens of people could be seen across the street setting up cameras and tripods to capture the glowing spectacle. Meanwhile, underneath the sculpture, even greater numbers of people gathered, most of them with their cell phones out…

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18 cosas que las personas altamente creativas no hacen igual que el resto

Publicado: 07/03/2014 15:31 CET Actualizado: 11/03/2014 10:35 CET
CREATIVITY

La creatividad funciona de una forma misteriosa y a menudo paradójica. El pensamiento creativo es una característica estable, que define algunas personalidades, pero que también puede cambiar dependiendo de la situación y del contexto. A veces, la inspiración y las ideas vienen sin más, y luego, cuando más las necesitamos, no aparecen; el pensamiento creativo requiere un conocimiento complejo, si bien es completamente independiente del proceso de pensamiento.

La neurociencia ofrece una imagen muy compleja de la creatividad. Según plantean los científicos, la creatividad no es tan simple como la división entre las regiones derecha e izquierda del cerebro (la teoría dice que el hemisferio cerebral izquierdo es racional y analítico, mientras que el derecho es creativo y emocional). De hecho, se piensa que la creatividad implica numerosos procesos cognitivos, vías neuronales y emociones; aún no disponemos de una panorámica completa que explique cómo funciona una mente imaginativa.

Psicológicamente hablando, los tipos de personalidad creativa son difíciles de determinar, sobre todo porque son complejos, paradójicos y tienden a evitar el hábito o la rutina. No se trata de generalizar el estereotipo del “artista torturado”, pero sí es verdad que los artistas suelen tener una personalidad compleja. Las investigacionessugieren que la creatividad implica la unión de una multitud de rasgos, comportamientos e influencias sociales en una misma persona.

“Es cierto que a la gente creativa le resulta difícil conocerse a sí misma, puesto que el yo creativo es más complejo que el yo no creativo”, informa Scott Barry Kaufman, psicólogo de la Universidad de Nueva York que ha pasado varios años investigando sobre la creatividad. “Las cosas que sobresalen más son las paradojas del yo creativo… Las personas con mucha imaginación tienen una mente más caótica”.

Aunque no existe la definición exacta de la “típica” persona creativa, hay algunos rasgos y actitudes que caracterizan a las personas altamente creativas.

Estas son 18 cosas que las diferencian del resto.

Sueñan despiertos

daydreaming child

A pesar de lo que sus profesores les dijeran, las personas creativas saben que soñar despiertos no es, en absoluto, una pérdida de tiempo.

Según Scott Barry Kaufman y la psicóloga Rebecca L. Mcmillan, ambos autores del artículo Ode To Positive Constructive Daydreaming [Oda a lo positivo y constructivo de soñar despierto], dejar que la mente merodee libremente puede contribuir al proceso de “incubación creativa”. Por supuesto, muchos de nosotros sabemos por experiencia que las mejores ideas se nos ocurren de repente, cuando tenemos la mente en las nubes.

Aunque nos puede parecer que soñar despierto es una actividad sin sentido, un estudio de 2012 sugiere que, en realidad, dicho proceso va ligado a un estado cerebral muy dinámico y exigente, pues conlleva conexiones y percepciones en relación con nuestra habilidad para captar la información frente a las distracciones. También se ha descubierto que soñar despierto activa los mismos procesos cerebrales que se asocian a la imaginación y la creatividad.

Lo observan todo

Las personas creativas se comen el mundo; ven posibilidades en cualquier lugar y están constantemente recopilando información que pueda servir para la expresión creativa. Como solía decir Henry James, “nada se pierde” en la mente de un escritor.

La escritora Joan Didion siempre llevaba encima un cuaderno en el que anotaba cualquier observación sobre la gente y los acontecimientos con el fin de entender mejor las complejidades y contradicciones de su propia mente:
“Por muy diligentemente que anotemos lo que vemos a nuestro alrededor, el común denominador de todo lo que vemos es siempre, de forma transparente y desvergonzada, el implacable ‘yo'”, escribió Didion en su ensayo “Sobre tener un cuaderno de notas”. “Estamos hablando de algo privado, de fragmentos de la cadena mental que son demasiado cortos para usarlos, de un ensamblaje indiscriminado y errático que solo reviste significado para quien lo lleva a cabo”.

Elaboran sus propios horarios de trabajo a su medida

Muchos grandes artistas afirman que cuando mejor hacen su trabajo es o por la mañana temprano o a altas horas de la noche. Vladimir Nabokov empezaba a escribir inmediatamente después de levantarse, a las 6 o a las 7 de la mañana; Frank Lloyd Wright decía que se había acostumbrado a levantarse a las 3 o a las 4 de la mañana, ponerse a trabajar durante unas horas, y luego volverse a acostar. Independientemente de cuál sea su horario, los individuos altamente creativos suelen saber en qué momento del día su mente está más activa, y en función de esto, organizan sus días.

Se reservan unos momentos de soledad

solitude

“Para estar más abiertos a la creatividad, tenemos que ser capaces de usar nuestra soledad de forma constructiva. Debemos superar el miedo a estar solos”, escribió el psicólogo existencialista estadounidense Rollo May.

Con frecuencia, se describe a los artistas como personas solitarias. Aunque no siempre se cumple, la soledad puede ser una de las claves para llevar a cabo obras maestras. Para Kaufman, podemos volver a relacionar esta idea con el hecho de soñar despiertos; tenemos que concedernos momentos de soledad y, simplemente, dejar volar nuestras mentes.

“Tienes que contactar con tu yo interior para poder expresar tus pensamientos más internos”, explica. “Es difícil encontrar esa voz creativa si no mantienes ningún contacto con tu interior ni reflexionas sobre ti mismo”.

Saben aprovechar los problemas que les plantea la vida

Muchas de las historias míticas y de las canciones de todas las épocas han sido inspiradas por un drama o por un desamor; lo bueno de estos retos es que al final han servido como catalizador para crear arte. Los investigadores que estudian el crecimiento post-traumático, un ámbito de la psicología en auge, sostienen que mucha gente es capaz de emplear las dificultades y los traumas que sufrieron de pequeños para aumentar sustancialmente su creatividad. En concreto, se ha descubierto que los traumas pueden contribuir a que la gente desarrolle las áreas encargadas de las relaciones interpersonales, de la espiritualidad, el aprecio por la vida, la fuerza personal y, lo que es más importante para la creatividad, la capacidad de exprimir al máximo las posibilidades que te ofrece la vida.

“Mucha gente es capaz de utilizar esto como la gasolina que necesitan para descubrir una perspectiva diferente de la realidad”, afirma Kaufman. “En algún momento de su vida, se ha desmontado la visión que tenían del mundo como un lugar seguro […], haciéndoles salir a la periferia a ver las cosas de una forma diferente, renovada; es esto lo que conduce a la creatividad”.

Buscan nuevas experiencias

solo traveler

A la gente creativa le encanta lanzarse a probar nuevas experiencias, sensaciones y estados mentales. Esta apertura y amplitud de miras suele activar de manera significativa la creatividad.

“Estar abierto a nuevas experiencias te lleva, la mayoría de las veces, a obtener logros creativos”, asegura Kaufman. “Esta idea presenta muchas facetas diferentes, pero todas relacionadas entre sí: la curiosidad intelectual, la búsqueda de sensaciones, el no tener miedo a mostrar tus emociones ni tu fantasía. Lo que une a todas estas características es el camino hacia la exploración cognitiva y conductual del mundo, tanto interno como externo”.

Se caen y vuelven a levantarse

resilience

La resiliencia prácticamente es un prerrequisito para el éxito creativo, afirma Kaufman. El trabajo creativo a menudo se describe como un proceso de fallos repetidos hasta acabar encontrando algo que encaja y que funciona. Las personas creativas, al menos las que tienen éxito, aprenden a no tomarse demasiado a pecho los errores.

“La gente creativa fracasa, y los que son buenos de verdad fracasan más de una vez”,escribió Steven Kotler, colaborador de Forbes, en una pieza sobre el genio creativo de Einstein.

Plantean grandes preguntas

La gente creativa es insaciablemente curiosa; normalmente, optan por cuestionar cualquier aspecto de la vida, e incluso cuando envejecen mantienen su sentido de la curiosidad. Ya sea mediante una conversación intensa o mediante una reflexión en solitario, las personas creativas observan el mundo a su alrededor y quieren saber por qué, y cómo, funcionan las cosas.

Observan a las personas

people watching

Son observadores por naturaleza y tienen curiosidad por la vida de los demás; a las personas creativas les suele gustar observar a la gente, y a menudo extraen algunas de sus mejores ideas de ahí.

“[Marcel] Proust pasó la mayor parte de su vida observando a la gente, anotó sus observaciones, y las reflejó en sus libros”, explica Kaufman. “Para muchos escritores, observar la vida de la gente es muy importante… Son buenos observadores de la naturaleza humana”.

Se arriesgan

Una parte del trabajo creativo implica correr riesgos; muchas personas creativas disfrutan del riesgo en diversos aspectos de su vida.

“Existe una conexión profunda y significativa entre el riesgo y la creatividad, aunque a menudo se pase por alto”, escribió Steven Kotler en Forbes. “La creatividad es el acto de fabricar algo de la nada. Requiere hacer públicas las apuestas mejor posicionadas en tu imaginación. No es un trabajo para los tímidos. Perder el tiempo, empañar tu reputación y no gastar demasiado bien el dinero son algunas de las consecuencias negativas que puede tener la creatividad”.

Consideran que todo en la vida es una oportunidad para la expresión propia

self expression

Nietzsche creía que la vida y el mundo deberían considerarse obras de arte. Las personas creativas tienden a ver el mundo de esta manera, y a buscar constantemente cualquier oportunidad de autoexpresión en la vida diaria.

“La expresión creativa es la expresión de uno mismo”, afirma Kaufman. “La creatividad no es otra cosa que la expresión individual de tus necesidades, de tus deseos y de tu naturaleza única”.

Siguen sus pasiones verdaderas

La gente creativa suele tener una motivación intrínseca; esto es, una persona creativa está motivada a actuar desde sus más internos deseos, en lugar de buscar el reconocimiento o las recompensas externas. Muchos psicólogos han demostrado que la gente creativa obtiene su energía de las actividades que le plantean desafíos, lo cual es una muestra de la motivación interna. Las investigaciones sugieren que solo con pensar en los motivos intrínsecos que te mueven a hacer algo se puede activar la creatividad.

“Los mejores creadores deciden implicarse con pasión en cuestiones complejas y arriesgadas que les proporcionan un importante sentido del poder por la capacidad de utilizar su talento”, escriben M.A. Collins y T.M. Amabile en The Handbook of Creativity.

Salen de sus propias mentes

creative writing

Kaufman señala que otro objetivo de soñar despierto es ayudarnos a salir de nuestra perspectiva limitada y explorar otras formas de pensamiento, que pueden ser una baza importante para el trabajo creativo.

“Soñar despierto nos permite evadirnos del presente”, explica Kaufman. “La misma red cerebral asociada con la imaginación está vinculada a la teoría de la mente; esta nos permite imaginar lo que está pensando alguien o fantasear sobre cómo será nuestro “yo” futuro”.

Otras investigaciones también señalan que inducir la “distancia psicológica” (es decir, pensar desde la perspectiva de otra persona o reflexionar sobre una cuestión como si fuera irreal o desconocida) puede activar el pensamiento creativo.

Pierden la noción del tiempo

Las personas creativas pueden pensar que cuando están escribiendo, bailando, pintando o expresándose, entran “en la zona”, lo que se conoce como estado de flujo, que puede ayudarlos a crear a su máximo nivel de expresión. Dicho flujo es un estado mental en que un individuo va más allá de su pensamiento consciente para alcanzar un estado superior de concentración y calma sin esfuerzo. Cuando alguien alcanza este estado es prácticamente inmune a cualquier presión o distracción, sea interna o externa, que pueda entorpecer su actividad.

Entras en esa zona cuando realizas una actividad con la que disfrutas y que se te da bien, pero que a la vez te plantea retos; es lo que define a un buen proyecto creativo.

“[Las personas creativas] han descubierto su pasión, pero también han desarrollado su capacidad para entrar en el estado de flujo”, asegura Kaufman. “Este estado mental requiere una conexión entre tus habilidades y la tarea que has emprendido”.

Se rodean de belleza

Las personas creativas suelen tener un gusto excelente y, por ello, disfrutan de la belleza y se rodean de ella.

Un estudio publicado recientemente en la revista Psychology of Aesthetics, Creativity, and the Arts reveló que los músicos (incluidos los miembros de una orquesta, los maestros de música y los solistas) muestran una alta sensibilidad e inclinación hacia la belleza artística.

Saben unir los puntos

doodle

Si hay algo que distinga a las personas altamente creativas del resto es la capacidad de ver oportunidades donde otros no las ven. Muchos artistas y escritores importantes han afirmado que la creatividad se basa en la capacidad de unir los puntos, algo que los demás probablemente nunca se habían planteado.

En palabras de Steve Jobs: “La creatividad simplemente consiste en conectar las cosas. Cuando le preguntas a las personas creativas cómo han hecho algo, se sienten un poco culpables porque en realidad no han creado nada, sino que se han limitado a ver algo. Tras un tiempo, les resulta obvio, pues han sido capaces de conectar las experiencias que habían tenido y de sintetizar cosas nuevas”.

Les gustan los cambios radicales

La diversidad de experiencias es crucial para la creatividad, afirma Kaufman. A las personas creativas les encanta alterar las cosas, tener nuevas experiencias y evitar que su vida se convierta en algo monótono y mundano.

“La gente creativa tiene experiencias más diversas; la rutina es lo que mata esta diversidad de experiencias”, explica Kaufman.

Encuentran tiempo para la meditación

Las personas creativas entienden el valor de la concentración mental, pues su trabajo depende de ella. Muchos artistas, emprendedores, escritores y otros trabajadores creativos, como David Lynch, consideran la meditación como una herramienta para conectar con su estado mental más creativo.

La ciencia respalda la idea de que la meditación realmente puede activar el poder de la mente de muchas formas. Un estudio realizado en 2012 por un equipo holandés señala que algunas técnicas de meditación promueven el pensamiento creativo. Las prácticas de meditación pueden ir ligadas a una mejora de la memoria y de la concentración, a un mayor bienestar emocional, a una disminución del estrés y de laansiedad, y a una mayor claridad mental; todo esto puede fomentar la capacidad de pensamiento creativo.

ADEMÁS

Como transformar los apuntes visuales en herramientas de productividad

HOW TO TURN YOUR MINDLESS DOODLES INTO PRODUCTIVITY ENHANCERS

SUNNI BROWN, AUTHOR OF THE DOODLE REVOLUTION, REVEALS HOW COMPANIES LIKE GOOGLE, DISNEY, AND FACEBOOK USE VISUAL LANGUAGE TO WORK MORE CREATIVELY AND PRODUCTIVELY–AND HOW YOU CAN DO THE SAME.

 
 
 
 
 

From Steve Jobs to Albert Einstein, John F. Kennedy to Nikola Tesla, several of history’s greatest thinkers relied on a secret weapon: doodling. Yes, doodling–the thing you find yourself mindlessly doing every time you’re in a meeting.

Most people connote it with short attention spans or dismiss it as pointless child’s play, but misconceptions like these are holding them back from becoming more productive, more creative, and more collaborative employees, says Sunni Brown, author of The Doodle Revolution: Unlock the Power to Think Differently.

Brown, an international speaker, creative consultant, and one of Fast Company’s Most Creative People of 2011, defines doodling as “making spontaneous marks (with your mind and body) to help yourself think.” That’s because doodling isn’t about zoning out or creating an artistic masterpiece to hang on your walls–it’s about staying engaged, processing information, and communicating that onto a page.

And it has serious benefits. A 2009 study from the University of Plymouth discovered that when participants listened to a recorded phone call, those who doodled during it recalled 29% more information than those who didn’t. And a 2011 article from the journal Science reported that when science students drew visualizations of course material instead of using words, they forged a deeper understanding of the concepts and could more effectively communicate them to others.

However, most people never learn how to use doodling strategically, Brown says. “Most people’s exposure is in an art class or in a specific creative pursuit,” she says. “It hasn’t been pulled into other fields.“ Here are five tools to help you start using doodling to your advantage.

LEARN THE VISUAL ALPHABET

Working adults already have a basic grasp of visual language. We encounter enough symbols in our daily lives to know that an arrow implies direction or causation; a triangle sitting atop a square is a house or a building; in emails and texting, a colon followed by a closing parenthesis means a smiley face. Brushing up on the basics can teach aspiring doodlers to break down any complex concept into easy lines and shapes.

“It takes you back to your ABCs,” Brown says. “This is not rocket science. You have to start somewhere. It’s very akin to learning to read or write. You don’t bust out with some Keats before you (learn to) write.”

Stick figures can be particularly effective symbols when brainstorming with others. “When you put a face into a visual, people get enlivened, because it’s almost like seeing a part of yourself reflected back to you,” she says. But as animating as they can be, stick figures won’t make sense in every context, so Brown recommends using the icons that are most familiar and relevant to the topic.

DISCOVER YOUR “DOODLE DNA”

Everybody has a different learning style. Auditory learners absorb more when they’re just listening, while kinesthetic learners do better when they’re up and moving. Some learn best when they’re just reading and writing, while others are drawn to images and pictures.

But just because we’re not all visual learners doesn’t mean we can’t all be enlightened doodlers. Even Brown, who travels internationally to help companies doodle their way through organizational problems, says visual thinking doesn’t come naturally even for her–the person who literally wrote the book on doodling.

“People have orientations toward certain types of language, and I have more orientation toward written language,” she says. “That’s where I shine. I’m really clumsy when I attempt to draw. It’s not native, and it’s not my specialty.”

Just as there are different learning styles, there are also five main doodling styles. John F. Kennedy, for example, was a known word doodler, preferring to write and repeatedly trace certain keywords when deep in thought. Dwight D. Eisenhower, on the other hand, was a picture doodler, drawing more literal images in the margins. Other people might opt for abstract shapes, human-like cartoons, or images of nature, such as flowers and trees.

“Most people have had an experience in their life where they know they are best functioning,” Brown says. Recognizing what she calls your “doodle DNA,” or your go-to images and patterns, can help identify the tools that best facilitate your thinking.

DON’T STRESS THE DOODLE

One of the biggest obstacles to becoming a successful visual thinker is what Brown calls “the Shadow”–the little voice in the back of your head telling you to quit before you embarrass yourself. Brown recommends overcoming that hesitation by practicing in real time. Putting on a presentation while you doodle nonstop, for example, creates an improvisational environment that emphasizes listening and spontaneity over editing and critiquing.

To translate what you’re hearing into help visuals, listen for metaphors and similes that express abstract ideas in universal terms. Look out for narrative cues (“I have three proposals to discuss today”) that can help structure your doodles. If you miss a key point, keep going. If you misspell a word or mess up your sketch, don’t go back and fix it.

“There has to be a suspension of judgment,” Brown says. “It’s like Pictionary. You just have to go. Forgive yourself and move on.”

DOODLE WITH FRIENDS

The doodling experience is almost always enhanced when coworkers put their heads together. Attacking a problem with one shared visual helps groups come to consensus and see the bigger picture more quickly. Members are also more engaged in the conversation, and their contributions are all accounted for on paper instead of left hanging in the air.

“It so clearly improves the experience that it’s sometimes hard for me to be in a group where that’s not possible,” Brown says. “It’s like going to a party and there’s no alcohol. Not that alcohol is required to have fun, but it makes things better, it’s more fun, it goes faster, people share more. Everything about it is a win-win.”

Because meetings are almost universally loathed and often inefficient, they’re the perfect place to apply doodling. A study from the University of Pennsylvania’s Wharton School found that meetings where attendees incorporated visual thinking were 24% shorter than those that didn’t, but starting small is key. You won’t see the benefits if you burst into the conference room and demand that everybody start scribbling.

“I like it when people start off in pairs or small groups,” Brown says. “Meetings are a huge opportunity, but have to be treated with the courtesy of people needing to be oriented.”

ESTABLISH A “WHITEBOARD CULTURE” AT YOUR COMPANY

Getting your colleagues on board with doodling can be an ambitious and monumental task. “A lot of people will say, ‘I want to infuse this into my culture,’ and that’s like saying, ‘I want to infuse creativity into my culture,’” Brown says.

To create what she calls a “whiteboard culture,” a work environment that encourages visual thinking at every stage of the process, Brown recommends modeling the behavior first. Keeping a whiteboard at your desk makes your doodles public, piquing the interest of curious co-workers and letting closet doodlers know they’re not alone. Inviting a coworker you’re close with to do a 10-minute brainstorm session at the whiteboard, for example, establishes a no-pressure environment that’s open to anyone looking to participate.

“You’re not making a sales pitch, you’re just doing it,” says Brown, who cites Zappos, Facebook, Google, and Disney as examples of companies with whiteboard cultures. Some companies she’s worked with have even set aside entire offices for the purpose of having employees write on the walls and get creative.

“It behooves people to understand there’s a huge opportunity, and there’s really nothing to lose,” Brown says. “It’s all benefit and no cost.”

[Images: Courtesy Sunni Brown]

 

http://www.fastcompany.com/3024420/most-creative-people/how-to-turn-your-mindless-doodles-into-productivity-enhancers?utm_campaign=Doodle%20Revolution%20Mailout%20%232&utm_medium=email&utm_source=newsletter&utm_content=Fast%20Co%20Article

La magia de la animación (Prototipando experiencias de uso hoy)

The magic of animations (prototyping today’s user experiences) (2013-10-31)

The design process of a product can be seen as a conversation designers have with stakeholders, peers and testers. The more fluent this conversation is, the more likely the resulting product is flawless and user centred.
Prototypes are consequently essential enablers for this process, useful at different stages with different levels of fidelity. From communicating and co-designing the initial concept (for instance with sketches on a piece of paper) to validating the solution with existing users (for instance simulating features on a branch of the production code base).

Because of the importance of the execution of an idea and because everything about the execution counts (look, behavior and performances), the low fidelity prototypes quickly become inadequate to take final decisions. And this is the reason companies like Apple are known to bring solution proposals very far in the development process, ending up comparing almost final products.

So, after you have done with the sketches and wireframes, what is the best way to prototype with high fidelity a today’s user experience?

Before trying to answer this question there is another aspect I think it worths considering. Today’s software behavior can be very complex and animations, which can be a result of a direct manipulation of UI elements (e.g. dragging) or a transition between states, are now a big part in UI design. As Apple put it:“Although animation enhances the user experience, it is far from mere “eye candy.” Animations give users feedback or context for what is happening in the user interface”.
The extra information they provide permits you to optimize what presented at any given time, eventually removing the need of some UI elements.
For this reason my initial answer could be: the best tool to prototype today’s user experiences is a tool where it is easy to create ad-hoc animations.
Standard transitions, like the ones applications like Briefs lets you use, in my opinion, suffice until you have not rendered designs (a.k.a. wireframes). After that point chances are the pixel perfect UI doesn’t get enough support from the transitions.

There are different ways you can create custom animations, but to have a better feel of the final behavior the prototype should have a minimum of interactivity. For this reason I would be careful in considering tools like After Effects which are made to export rendered videos. While with this type of output you can simulate powerful hardware accelerated effects, the playback of pre-rendered videos, because heavily compressed, is just not meant to be easily controlled. Of course you could convert it to a sequence of PNG images, but this is definitely not practical for longer animations.
A new solution which is getting traction recently is Framer. With Framer you can easily script animations of individual UI elements using JavaScript, which of course lets you also add any logic required, it even has an official Photoshop exporter. While scripts are very easy to tweaks, and text files easy to version or collaborate with, it is hard to design a complex animation with independent elements without any kind of preview. Very far from what you can get from a WYSIWYG approach.
I think this leaves us with a couple of options, applications born to animate first but where then an interactive layer was added to open a new world of possibilities. I am talking about software like Adobe FlashAdobe Edge Animate orTumult Hype (only for Mac). My final answer is hence: the best tool to prototype today’s user experiences is a tool designed to create ad-hoc animations and where you can add logic into it (not the other way round).

Unfortunately I don’t have much knowledge of Hype, but from what I can see it seems very well designed and I guess starting with a new canvas it had the benefit of learning from the mistakes the very mature Flash did. Edge Animate should be very similar to Flash, but the logic layer is very likely not as solid. Flash still offers more scalability, since you can build proper apps with it, but, if it is just quick and throwable prototypes that you need, the simplicity of Hype may be enough and with Edge Animate could let you champ the so trendy HTML5.

Because I started using Macromedia Flash 14 years ago, this is obviously my weapon of choice. I don’t really have any reason to try something similar just less mature and less featured. But if you have to start from zero with ActionScript, and you don’t have to build a tailored framework from scratch for your prototypes for better integration with your workflow, I would probably suggest you to learn basic programming in JavaScript and go for the other 2 options. Or, if you really want to stick to Flash, use the older version of its programming language (ActionScript 2.0) which is way more scripting friendly.

I am recently focused on mobile apps and my process is generally as follow. If I have remote stakeholders, I start making linear animations, these could also be as little interactive as a click through, and I illustrate the interactivity with a trace of the finger on the screen (a bit like this animated walkthrough made with Hype). The next level, suitable for instance for shortlisted concepts, should be able to run on a device, some interactivity should be at least simulated (e.g. a pan triggered by a tap). For this purpose I programmed some draggable components which, when placed in the editor timeline, allow me to control the playback of the linear animation using standard gestures (tap, pan or pinch). Then I package the Flash movie in an Adobe AIR app so that it can be installed on the mobile device (this process can easily be automated). It’s all very fake, but it feels so real.
Few tips for Flash+AIR: set the movie speed at 60 frames per second, use the GPU as renderer and use Penner’s custom easing curves (so that the animations properties can easily be communicated to and implemented by the developers).

A practical example I can show you is the deletion confirmation process for my app Instants, it took me 20 minutes to build the prototype when implementing the solution natively in the app, after I was happy of how it felt, took another 6 hours.
Try to delete the fullscreen photo in the Flash applet below (in case you are lost, double tapping the stage reveals temporarily the active areas).

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If you have any questions or want a live demonstration of my workflow, get in touch!

 

The magic of animations (prototyping today’s user experiences)